
La caída de Osiris
Osiris fue un Rho, que junto a Ra, fue de los primeros en llegar hasta nuestras tierras, cuando Egipto como tal, no se había formado.
Ayudó a consolidar los primeros asentamientos del bajo y alto Egipto y finalmente a unificar ambos en un único reino.
Osiris enseñó a la humanidad a aprovechar las aguas del Nilo para cultivar sus tierras y alimentar a sus ciudadanos, del mismo modo transmitió sus enseñanzas a aquellos primeros Dotados que fueron surgiendo.
Yo aún no había nacido por aquella época, y todo lo que sé, es lo que ha perdurado del mito y lo que Ra contó de él:
Al parecer, Ra y Osiris fueron muy buenos amigos, y esta unión tan cercana, con el líder de los Rho, provocó la envidia de Seth.
Seth también era un Rho de gran poder, pero a diferencia de sus semejantes, él disfrutaba con la batalla, y a menudo partía en solitario para luchar contra los Notola. En esas aventuras, Seth pasaba largas temporadas en soledad, en las profundidades del desierto. Luchando contra los nómadas influenciados por los Notola, espiándolos, influenciándose de sus pensamientos negativos.
Esta cercanía excesiva con el enemigo, acabó provocando la envidia de Seth hacia todos, y en concreto hacia Osiris, el cual no sólo gozaba del favor de Ra, si no que además, era adorado por todos los hombres de Egipto.
Seth regresó del desierto, el mismo día que el Faraón celebraba un gran festival en honor a Osiris, festejando las buenas cosechas y el olvido de la hambruna, que ya no golpeaba a Egipto.
Muchos de los Rho estaban presentes aquel día en el festival, como Thot, Horus, Isis, Neftis, Batet , otros, como Ra, habían salido a batallar a los Notola (en su caso, a luchar contra Apofis).
Seth irrumpió con un centenar de nómadas, a los que ahora dirigía tras matar al Notola que los influenciaba y ordenó a atacar a todos los asistentes.
Seth discutió con los otro Rho, no le parecía justo que él viniera de proteger el reino y ellos en cambio disfrutaban de fiestas humanas, cuando deberían luchar junto a él y que por ese motivo, había traído a aquellos nómadas, para recordarles las amenazas de Egipto.
El resto de Rho afirmaban que sus idas y venidas eran por voluntad propia y que ninguno le obligaba a hacerlas.
Estalló la discusión, Seth los acusó de olvidar sus obligaciones y estos acusaron a Seth de tener ansias de poder y gloria.
Osiris trató de mediar con ambas facciones pero sin lograr nada.
La guardia real contenía a los nómadas pero Seth decidió romper una de las reglas Rho, no atacar a humanos.
Seth, enfadado, lanzó un poderoso conjuro que hizo arder las almas de los guardias. Ante esto, Osiris, el más poderoso de los presente, atacó a Seth.
La batalla fue muy igualada, ningún otro Rho intervino, pues ninguno tenía tanto poder como ellos dos.
Seth sabía que no disponía de tanto poder como para derrotar a Osiris y este, por su parte sabía que tampoco podría derrotarle, así que esa batalla se alargaría hasta el final de los tiempos ya que ninguno podría sobrepasar al otro... o eso pensaron.
En sus muchos viajes, Seth aprendió algo que los Rho desconocían, aprendió que la energía podía ser contenida y de este modo encerrar a un Notola... o a un Rho.
Tanta fue la envidia que sentía Seth hacia Osiris, que para él no bastaba una única prisión, una frágil prisión que pudiera ser destruida y liberarlo, no.
En la batalla, Seth ordenó a los nómadas (los cuales eran dirigidos por un Dotado de poca experiencia) a posicionar 14 objetos diferentes alrededor de ellos.
Una vez colocados en posición, Seth desató un conjuro, de origen Notola, que fragmentó a Osiris en catorce partes iguales, encerrando cada parte en cada uno de los objetos. Con Osiris derrotado, y más guardias llegando, Seth ordenó a los nómadas a dispersarse y viajar por el desierto, ocultando cada uno de los objetos en lugares diferentes para que el encierro de Osiris fuera eterno.
Cuando Seth trató de huir, los Dotados presentes, que habían estado protegiendo al Faraón del ataque de los nómadas, junto a los Rho, retuvieron a Seth para evitar su escape.
A pesar de ello, Seth logró escapar, asesinando a muchos de los Dotados e incluso, atentando contra el propio faraón, el cual resultó ileso por la protección que Neftis e Isis le otorgaron.
Ra regresó al amanecer, y contempló la devastación ocurrida la noche anterior. Sus hermanos Rho, informaron de lo ocurrido, y Ra enfureció. Ya no sólo por el hecho de la pérdida de Osiris y el asesinato de los hombres y mujeres que habían asistido a la ceremonia, también estaba furioso consigo mismo, ya que se culpaba por las acciones de Seth, pensando que él mismo había provocado esos pensamientos negativos.
Ra partió al desierto, durante tres meses.
A su regreso, informó de que Seth, y todos los nómadas habían sido erradicados, pero que por desgracia, la posición de las prisiones de Osiris continuaba siendo un secreto.
Ra nunca dio detalles de qué ocurrió en el desierto, ni tampoco de cómo aprendió a usar el conjuro Notola para sellar energías en objetos.
Aquel fue un capítulo de su historia, que ni a mí me quiso revelar.
Es más que probable que lo que hiciera allí, en las profundidades del desierto, fuera contrario a la ética y las reglas Rho y que por eso nunca lo dijo.
Los demás Rho nunca lo juzgaron, nunca lo cuestionaron, apoyaron su decisión como siempre habían hecho, pero también se dieron cuenta, que desde aquel día, Ra no sería el mismo, ahora portaba la muerte de un hermano sobre sus hombros y ese peso, siempre lo acompañaría.
Ra me contó esta historia una única vez, y atesoré hasta el último detalle.
Yo si que me atreví a preguntarle por los detalles de su batalla pero Ra se negó a contestar, y lo único que me dijo fue "Hay cargas que no deben ser compartidas"
A día de hoy aún me pregunto que ocurrió, pero de igual forma que él guardaba sus secretos, lo hago yo con los miembros del gremio, así que, podría decirse que comprendo perfectamente su silencio...
Nammu